En la oscuridad de tu pelono veo ningún reflejo,
y ahora no anhelo más deseo
que la oscuridad de mis sueños.
Lloro y pataleo
pienso y desespero,
quiero y no puedo
dormirme en tus labios.
Mientras, tú miras al océano
mis manos suturan en vano,
el abrazo que no te he dado
el de ese amor ya olvidado...
Vicens (Albacete, 28 de agosto de 2011)
No hay comentarios:
Publicar un comentario