Perdona por quererte,pero no lo puedo evitar...
sobretodo cuando por las mañanas,
me acaricias mientras
sigues abrazada a mí...
y a los diez minutos me besas,
para desearme un buen día.
Perdona por amarte,
pero no por ello dejo de soñar...
aunque no me queden ya palabras,
escribo el sonido de nuestra
historia como en un vodevíl...
mientras siento como piensas,
cuando te deseo un buen día.
Perdona por besarte,
y lo digo por que te dejas amar...
cuando veo que te vas,
lamento el viento de la
impaciencia por querer repetir, no una sino mil...
los sabores de esas fresas,
entonces anochece... y aún es de día.
Vicens (Jurbise, 20 de mayo de 2011)