Dime tú, curiosa luz
que habitas en un castillo de cristal.
Dime tú, jugadora cruel
si no guardas un as en todas tus cartas.
Dime tú, soñadora sin sueños
si el bufón que divierte a tu corte se parece a mi.
Dime tú, madre del no amor
si lo que esperas es desesperanza.
Dime tú, princesa sin luz
si amas tu realidad o si anhelas la que nunca tendrás.
Dime tú, maestra del pecado
si desde hoy hasta ayer lloraré sin nunca saber...
Vicens (Jurbise, 30 de marzo 2010)

No hay comentarios:
Publicar un comentario