
Sarcasmo y yo
salimos a pasear,
ayer por la tarde
empezamos a llorar.
De pronto
vimos a soledad renegar,
y como en un cuento
suspiré al sollozar.
Lágrimas de carbón
encantadas al desfilar,
por el húmedo almohadón
del calor de un bar.
Ya no me esperaba
a mi en el altar,
ya no me añoraba
por que había otro a quien amar.
Vicens (Jurbise, 26 de agosto 2009)
1 comentario:
menudo torrao te has vuelto
Publicar un comentario