
Tarde, se hizo tarde y se perdió en el horizonte...
La tarde me envuelve y me abraza, como una amante oscura en un encuentro tardío...
¿Quizás me creí más listo y perdí por ello la fé?
Solo, rodeado por la penumbra y la penuría de mis sentimientos que ya no sienten mis sentidos, estiro hasta el hastío más aburrido el amargo sabor de la hiel.
Tarde para mi corazón, tarde para el día, se acerca la noche.
Vicens 2008
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